Futuro sin certezas
Comenta
CompartirNo sé si se han enterado pero ya ha comenzado la campaña electoral que nos conducirá a decidir, el próximo 15 de marzo, quién va ... a gobernar Castilla y León durante los cuatro años siguientes. Aquí somos muy tradicionales. Así que seguro que, si han dado un paseo, habrán visto los diferentes carteles electorales que cuelgan de las farolas y en los que los candidatos aparecen con la mejor de sus sonrisas para que acabemos enamorándonos de ellos o, al menos, de sus ocurrentes eslóganes.
Cuando salgo de la Redacción me topo de bruces con un primer plano del candidato del Partido Popular, Alfonso Fernández Mañueco. Sobre fondo azul, en mangas de camisa, pero con corbata, quiere transmitir cercanía y a la vez recordar que es el actual presidente de la Junta de Castilla y León. Su lema 'Aquí, certezas» ya ha sido reventado por los ingeniosos que pueblan las redes sociales, que lo han cambiado por «Aquí, cenizas» en referencia a la gestión de los incendios del verano, o por «Aquí, cervezas», que suena mucho mejor. Dónde va a parar. En realidad, Mañueco desea infundir confianza, tranquilidad y, sobre todo, demostrar que no merece la pena arriesgar votando a otras opciones.
Carlos Martínez, el candidato socialista, arriesga mucho más, hasta el punto de que en redes sociales lanzó un cartel en el que no se veía su rostro, pero se adivinaba que era él por su melena, su chaleco y su corbata. Sin embargo, para aparecer en los carteles callejeros ha preferido una foto en la que luce un anorak rojo intenso -podría parecer el vecino del quinto- mientras estrecha la mano de un bombero. Sutil mensaje. Vamos, como si en las próximas elecciones generales aparece Núñez Feijóo en las pancartas abrazándose a un ferroviario. Su lema, «cambiemos el futuro» incita a la acción, algo que va a necesitar dado que cada encuesta que se publica, votos que pierde.
A pesar de que se presentan dieciséis candidaturas en Salamanca, la tercera fuerza real en discordia con capacidad para sacar procuradores es, sin duda, Vox. No han variado demasiado con respecto a hace cuatro años en la composición de la fotografía. Si en aquella ocasión aparecía un joven Juan García-Gallardo con la imagen de Santiago Abascal por detrás -como vigilándole para que no se despendolara-, ahora la disposición es la misma aunque el candidato apadrinado es Carlos Pollán. Ambos aparecen con ese look medio militar, medio «nos vamos de montería» y lanzan el eslogan «Sentido común» con el que vienen a decir al votante que no se deje seducir por las tonterías -o «estafas», como apuntan en otro cartel- del resto de partidos. Ya están ellos para hacer las cosas como Dios manda.
Creo que casi nadie se lee los programas, salvo mi mujer que ayer me dijo que iba a empapárselos bien para ver si esta vez le seduce alguno y abandona el voto nulo que le acompaña desde hace tiempo. Por lo tanto, aunque trasnochados, los carteles y los lemas de campaña tienen todavía su poder.
Sin embargo, hablar de «certezas» en estos tiempos de incertidumbre resulta poco menos que una quimera cuando de la noche a la mañana vemos que Oriente Medio estalla en una guerra que no sabemos a dónde nos va a conducir. Apoyarse en el «sentido común» como lema cuando tu partido se echa en los brazos de Donald Trump parece un contrasentido irresoluble. Y, sobre todo, instar a «cambiar el futuro» una formación política cuyo líder lo único que cambia es de opinión cada vez que ve peligrar su atornillamiento en el poder suena a cachondeo.
Candidatos, olvídense de tanto eslogan y escuchen al ciudadano. Lo necesitamos más que nunca.
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Volver a intentar
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Iniciar sesión
Más información
Este contenido es exclusivo para registrados
¿Ya estás registrado/a? Inicia sesión
Reporta un error
