Susan Sarandon y la tolerancia
Comenta
CompartirInvitada por los organizadores de la Gala de los Premios Goya, se acercó a Barcelona, Susan Sarandon, la maravillosa actriz estadounidense en la que cualquier ... amante del buen cine reconocería una trayectoria brillantísima con películas tan admirables como «Atlantic City», «Thelma & Louise», «Lorenzo´s Oil», «El cliente» (por todas ellas fue nominada en su día a mejor actriz en los Premios Óscar), o «Dead Man Walking» (con la que conseguiría ese Óscar).
Pero de pronto, en la ceremonia previa a la entrega de los premios, se sincera y ante el oscuro panorama político con el que el presidente Donalt Trump ha embadurnado a su país confiesa: «Creo que España está haciendo un trabajo increíble y, en un lugar donde se siente represión y censura, ver a España y ver al presidente y lo que dice y el apoyo que le da a Gaza, y tener actores como Javier Bardem, con una voz fuerte, es muy importante para nosotros en Estados Unidos y cómo de claro es moralmente sobre estos temas, te hace sentir menos sola, te hace sentir esperanza».
De pronto ahí, tienen ustedes planteado el mejor test para calibrar como estamos actualmente por estas latitudes en cuanto a eso que conocemos como tolerancia. Es decir, ese valor moral de respeto, aceptación y aprecio a la diversidad cultural, opiniones, creencias o prácticas de los demás, especialmente si son contrarias a las propias.
Comprueben ustedes en su propio organismo que sensación les ha causado algo tan natural, sencillo y necesario como el que la actriz frente a los periodistas emita su propia opinión.
Si ustedes están en el bando de esa tropa para la que la actriz de repente ha pasado de ser una actriz extraordinaria a una actriz bastante mediocre que no entiende como puede haber sido invitada a los Premios Goya es que usted está sufriendo un importante ataque de intolerancia que debería mirarse por su propio bien y probablemente tratarse antes de que también afecte a todos los que le rodean expuestos a sus caprichosos y enrabietados ataques en cuanto emiten una opinión.
Si usted además piensa que Susan Sarandon no es más que una activista política sin ningún talento para la interpretación y que debería estar callada porque no tiene ni idea de lo que está ocurriendo ya no solo en España sino en Gaza, Ucrania o Irán, puede además que usted esté sufriendo junto al ataque de intolerancia, una tremenda ceguera irremisible y sin remedio. Cuídese mucho.
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Volver a intentar
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Iniciar sesión
Más información
Este contenido es exclusivo para registrados
¿Ya estás registrado/a? Inicia sesión
Reporta un error
