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Carreteras

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31.03.2026

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Nos gusta salir de excursión por carretera cada cierto tiempo sin tener mucha idea de hacia donde nos encaminamos, a mi chica y a mí. ... Son viajes de un solo día en el que podemos recorrer los lugares más inverosímiles de la geografía más cercana entendiendo por cercana la que no suele sobrepasar los cuatrocientos cincuenta kilómetros de ida y vuelta.

Ella se ocupa de conducir y yo trato de ser un buen copiloto, con esas labores de contingencia y logística tan poco valoradas pero también esenciales como programar el GPS y elegir la música adecuada para el trayecto, una actividad esta última aparentemente sencilla, pero que se vuelve tremendamente compleja en el fondo por las exigencias tan caprichosas y difíciles de satisfacer de la conductora que tiende a dormirse con las canciones románticas, ponerse nerviosa con el rock de batalla, de mala leche con los cantautores, apenada con las bandas sonoras y distraída con las canciones evocadoras y hermosas de su tierra, la Francia de Joe Dassin, Alain Souchon o François Hardy, que sin embargo me exige todo el rato.

Pero de lo que quería hablarles es de las carreteras que nos encontramos por el camino, no siempre tan habilitadas para el viaje como presumen nuestras autoridades, las cercanas y las más lejanas, que esa es la cuestión en la que gastamos más cantidad de saliva, discusiones, controversia y hasta exabruptos que no sabemos muy bien si dirigir a la autoridad local, comarcal, autonómica o directamente a Oscar Puente, del que ambos curiosa y a contracorriente de casi todo el mundo somos muy fans, lo cual no quita que lo pongamos de vuelta y media de vez en cuando a veces con razón y otras sin ella.

El caso es que nos llama poderosísimamente la atención lo terribles y peligrosas que están algunas carreteras de la provincia de Salamanca, por las que tanto nos movemos, sobre todo en comparación con las que encontramos una vez que entramos, por ejemplo, en la provincia de Cáceres.

¿Cómo es posible que estén tan dejadas de la mano de Dios algunas de estas carreteras salmantinas y tan maravillosamente cuidadas las que unen cualquier pequeño municipio cacereño? Realicen cualquier recorrido por la hermosísima zona salmantina de Las Arribes, y compárenlas a continuación con la zona cacereña de Las Hurdes y háganse conscientes de las tremendas diferencias que existe entre unos españoles que parecen de primera división y otros de tercera o regional preferente.

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