Eran expectativas
Esta semana han llegado noticias que invitan a caer en la tentación fácil de mirar hacia atrás. A dejarnos llevar por la nostalgia de un tiempo pasado que no sé si fue mejor, pero sí lo recordamos mejor. No todo era bueno hace unas décadas, pero España avanzaba a paso firme presumiendo de tener uno de los mejores servicios sanitarios del mundo. El país sacaba pecho con su red ferroviaria, rápida y al nivel de Japón.
La alta velocidad creció a un ritmo notable. No había viaje en el que no vieras a operarios trabajando en la electrificación en medio de la nada. Tramos a estrenar, con sus catenarias brillantes. Confieso que me hacían soñar con llegar a Barcelona desde Salamanca en cuatro horas, sin transbordos. Desayunar en Vialia y comer con mi tía en Gavà. Hubo incluso un momento en el que pensé que los salmantinos tendríamos a tiro pasar el día en una playa de Portugal y volver por la noche, como cuando nuestros........
