Un mundo sin coordinación: así cambia el riesgo en mercados e inversión
Durante décadas, la economía global funcionó como un sistema imperfecto, pero coordinado. Ese equilibrio ha dejado de existir.
El número 1355 de la revista Inversión (editada por Grupo Economía Digital) describía, en Distopía de un colapso sincronizado, un sistema que pierde coordinación: política, comercio y finanzas dejan de operar bajo un mismo marco y responden de forma cada vez más fragmentada.
A partir de ahí, surge una incógnita de mayor alcance: si el orden internacional heredado del siglo XX se descompone, ¿qué tipo de sistema ocupa su lugar?
La pregunta no es retórica. Como plantea Akshat Rathi, periodista de Bloomberg y presentador del pódcast Zero, «vivimos en un mundo cada vez más fragmentado… pero también más interconectado». Esa tensión recorre el debate actual.
La respuesta no conduce al vacío, sino a una transformación. La cooperación no desaparece, pero abandona su anclaje en estructuras globales para desplegarse de forma parcial, flexible y, en no pocas ocasiones, oportunista.
Durante décadas, el orden internacional basado en reglas se sostuvo sobre una arquitectura reconocible: instituciones multilaterales, normas compartidas y un actor central —Estados Unidos— con capacidad de arbitraje. Nunca fue un sistema plenamente coherente ni equitativo, pero sí proporcionó previsibilidad.
Ese armazón se erosiona por acumulación. La guerra de Irak cuestiona su coherencia; la crisis financiera mina su credibilidad; la pandemia expone sus límites operativos; y el cambio climático revela su profunda asimetría.
Gordon LaForge,........
