Cosas de Fernando
El director de FARO, Rogelio Garrido, analiza los temas claves de la actualidad de esta semana / FDV
Ha sido una semana dura. Sentimientos a flor de piel, recuerdos imborrables, sonrisas pícaras y alguna lagrimilla furtiva. El adiós de Fernando Franco nos ha dejado un poquito huérfanos. Fer amaba la vida y se aferró a ella hasta el último segundo. Como decía José Carneiro en su precioso artículo, Fer vivió cinco vidas y, añado yo, las quemó todas en una pira de placeres diversos: intelectuales y sensuales, cultos y mundanos, puros y prohibidos.
En FARO se han escrito bellos y sentidos textos de compañeros y amigos, retratos de un personaje (trascendía la persona) extraordinario y complejo. Un tipo al que le gustaba fardar de un carácter forjado en las COE (Compañía de Operaciones Especiales del Ejército), pero eso era la máscara de un pedazo de pan. Fue un periodista que supo apreciar el manjar del restaurante más exclusivo y la tortilla de patata del furancho más modesto; que se sentía igual de cómodo hablando con un millonetis y con un sintecho. Tenía una tendencia proverbial para las meteduras de pata (laborales y personales), pero también un don único para salir de ellas sin grandes daños.
La expresión «son cosas de Fernando» fue durante muchos años un clásico de nuestra redacción. La otra era «¿dónde está Fernando?» (la ausencia de teléfonos móviles implicaba........
