Los secretos de la universidad
Estudiantes en una biblioteca de la Universidad de Vigo / Pablo Hernández Gamarra
La universidad es una institución que no puede permitirse tener secretos. Sin embargo, tiene muchos, de todos conocidos, aunque hoy no hablaremos de ese tipo de «mal endémico», sino de otro mucho más importante: el conocimiento del que la universidad carece y que sus mejores estudiantes y profesores echan de menos sin poder ejercerlo o alcanzarlo fácilmente.
Hay dos entidades que disponen de más conocimientos que la universidad: determinadas empresas y determinados Estados. Se trata de conocimientos que el mercado y la política no siempre comparten en público. No son necesariamente conocimientos secretos, pero tampoco se trata de saberes accesibles de forma abierta, libre y gratuita. Ni siquiera para las universidades, a donde ese tipo de conocimientos llega muy tardíamente. Cuando se explican en un aula o se practican en un laboratorio, hace años ya que ciertas empresas y Estados los han ensayado o utilizado. Pero de forma privada.
Muchas personas creen que la universidad ha estado siempre en la vanguardia del conocimiento y la investigación. No sólo no es así, sino que casi nunca es así. La universidad suele estar en la retaguardia y no lo sabe. Ni siquiera está hoy en la primera línea de las ideologías, sino más bien en la caja de resonancia de movimientos políticos y creencias sociales que mueven a las masas bien hacia ninguna parte, bien hacia lugares totalmente inofensivos.
A la universidad llega lo que la sociedad previamente ha aceptado, o finge haber aceptado, para evitar problemas de........
