Salir del adormecimiento
¿Cuántas veces has llegado al final del día sin recordar realmente cómo lo viviste? ¿Cuántas veces has conversado con alguien mientras tu mente estaba en otro lugar? ¿Cuántas decisiones tomamos desde el impulso, desde una emoción o desde viejos patrones, sin detenernos a observar qué está ocurriendo dentro de nosotros? Vivimos, muchas veces, en un estado de adormecimiento. No necesariamente porque estemos dormidos, sino porque hemos perdido la capacidad de darnos cuenta. La mente crea un mundo interno compuesto por pensamientos, emociones, recuerdos, creencias y programas que aprendimos desde la infancia. Muchas de nuestras reacciones actuales no nacen solamente de lo que sucede hoy, sino de aquello que alguna vez vivimos, sentimos o aprendimos a proteger. Experiencias difíciles, heridas emocionales, traumas, formas de relacionarnos aprendidas en nuestro entorno y necesidades que quedaron desatendidas pueden convertirse en patrones automáticos. Y cuando algo........
