Perú: el país que depende de un tubo
Una llamarada rompió la oscuridad de la selva cusqueña y el cielo se encendió sobre el distrito de Megantoni. Uno de los tubos transportadores del gas de Camisea explotó. En cuestión de horas, centrales termoeléctricas quedaron paralizadas, los precios de la producción eléctrica subieron y en los grifos empezaron las largas colas de taxis, combis y camiones, y el desabastecimiento de balones de gas. Con el gas de Camisea se genera cerca del 40% de la electricidad del Perú, para millones de hogares y decenas de industrias. Un problema en ese sistema de transporte energético que cruza los Andes desde la selva del Cusco hasta la costa genera caos y pérdidas a los usuarios. Camisea cambió la matriz energética y permitió sustituir combustibles importados por gas natural nacional. La historia de Camisea no es solo de ingeniería sino........
