Obra pública: ineficiencia o corrupción
En nuestra columna de la semana pasada pusimos como ejemplo de pésima gestión y un gasto cíclico de enormes sumas de dinero público para obras que serían destruidas ante cada evento de la naturaleza, que se repite también cíclicamente, los desbordes que destruyen decenas de hectáreas de sembríos e inundaciones de centros poblados por el río La Leche en Lambayeque. La hipótesis de tamaño gasto con nulos beneficios, dijimos, podía deberse simplemente a mala gestión por no prevenir lo previsible, por la carencia de estudios técnicos de calidad cuya ejecución no genere sobrecostos, o simplemente porque todos esperan la calamidad para provocar la eterna declaración de emergencia, que autoriza el gasto de grandes sumas de dinero para compras directas o contrataciones de empresas o proveedores, también de manera directa y sin control.........
