Sánchez: muerte ciudadana asegurada
Ningún grito es demasiado fuerte para defender nuestro derecho al voto, es la única participación directa que tenemos como ciudadanos. Es un acto trascendental. No se puede minimizar el desastre ni exculpar a los responsables. Poner trabas al elector – o generarlas bajo el pretexto de descoordinaciones – es una forma de traición. Hubo fraude doloso, una clara intención de manipular el proceso. Dejémonos de maquillar el lenguaje, llamemos a las cosas como son. No hubo una sola ley que retirara a las FF.AA. como responsables del traslado y custodia del material electoral, sino decisiones internas de los organismos electorales que apostaron por contratistas precarios, probablemente para trasladarles la responsabilidad en caso de fallas como las del domingo 12 de abril. Todo apunta a deficiencias sistemáticas, no aisladas. Corvetto es un caradura, no puede sostener seriamente que el proceso fue transparente. El material electoral llegó a centros poblados remotos – más de 1,300 - con las famosas actas de la “serie 900 mil” pero no arribó a tiempo........
