La IA ya no impresiona: ahora necesita demostrar utilidad
Durante años, el consumidor tecnológico en Hispanoamérica estuvo condicionado por una sola variable: el precio. La lógica era simple. Comprar el dispositivo más accesible posible, aunque eso significara sacrificar rendimiento, durabilidad o experiencia de uso. Sin embargo, esa realidad empieza a transformarse silenciosamente y hoy el mercado muestra señales claras de madurez. El usuario actual investiga, compara especificaciones, revisa reseñas, analiza benchmarks y cuestiona si realmente vale la pena invertir en determinado equipo. Ya no se trata únicamente de cuánto cuesta una laptop o un smartphone, sino de cuánto tiempo podrá responder a nuevas exigencias tecnológicas sin quedar........
