La legitimidad de origen
La democracia, por sí sola, no asegura la correcta disposición de los recursos de un país ni tampoco un rápido proceso de decisiones; es útil, porque permite la participación de todos los interesados en la elaboración de determinadas políticas y, además, porque otorga legitimidad de origen al político que deba conducir el gobierno. Esa partida le da la oportunidad de tomar decisiones trascendentes en los primeros meses de su mandato, durante la “luna de miel” que marca el inicio del período presidencial. Incluso, sirve para tener margen de negociación con otras fuerzas parlamentarias afines, para consolidar la fortaleza gubernamental y su capacidad de enfrentar intereses opuestos a las reformas imprescindibles en un país que ha estado en piloto automático en los tres últimos........
