No importa quién vota, sino quién cuenta los votos
El Perú atraviesa una de las crisis institucionales más graves de las últimas décadas. No hablamos solo de la grave crisis de inseguridad ni de la corrupción. Hablamos de una amenaza silenciosa, pero profundamente peligrosa: la pérdida de confianza en el sistema electoral, en el corazón mismo de nuestra democracia. Cuando un peruano siente que su voto ya no cuenta y que su decisión puede ser alterada, ya no estamos solo ante una crisis política, sino ante una fractura de la República, porque se rompe la confianza en la democracia misma. Han pasado más de 15 días desde las elecciones y hoy solo tenemos resultados manipulados. Nunca, desde el retorno de la democracia, habíamos visto un proceso tan prolongado y cuestionado. Esa demora ya no deja solo sospechas, sino evidencias claras de un proceso viciado, manchado y........
