La factura de la guerra y el proteccionismo
El comercio exterior no perdona la ceguera política. Mientras en el Perú seguimos perdiendo un tiempo valiosísimo en disputas internas y de corto plazo, el mundo está reconfigurando sus fichas de la forma más violenta de los últimos años. Hoy tenemos dos bombas de tiempo frente a nosotros: la escalada bélica en Medio Oriente y una peligrosa sacudida en las reglas comerciales de Estados Unidos. Ignorar estas señales es un lujo suicida, sencillamente porque ambas crisis están a punto de golpear sin piedad la competitividad de nuestras empresas, encarecer los fletes logísticos y asfixiar el bolsillo de los peruanos con una nueva ola de inflación. Para entender la gravedad del asunto, basta mirar hacia el reciente choque armado que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán. No hablamos de simples tensiones diplomáticas pasajeras, pues el bombardeo a infraestructura militar iraní clave, como el complejo de Natanz y diversos navíos, ha provocado la respuesta más temida: el bloqueo del estrecho de Ormuz. ¿Y por qué debería........
