La asimetría de poder en la administración complica al ciudadano
La administración peruana es muy puntual cuando se trata de exigir el cumplimiento de normas. Los impuestos vencen en fechas exactas, las multas llegan con rapidez y los procedimientos administrativos imponen requisitos precisos y sanciones claras si el ciudadano incumple. Por ese lado, todo parece funcionar con rigor. Sin embargo, cuando es el Estado quien debe cumplir, la situación cambia. Los plazos se vuelven flexibles, las obligaciones se dilatan, las respuestas se postergan y el ciudadano queda esperando indefinidamente. El ciudadano debe cumplir; la administración, si puede, después. Esa asimetría no solo genera incomodidad, sino que afecta la imagen y legitimidad de la institución pública. La administración pública tiene amplias........
