Democracia o control. Qué descartar antes de votar
Ante las urnas, los ciudadanos no piensan en libertades o arquitectura del poder. Piensan en caminar seguros, sueldos que alcancen, educación para sus hijos, atención médica, trabajar sin miedo a la extorsión o abrir un negocio sin ser aplastados por la informalidad y la burocracia. Preocupaciones legítimas. En escenarios electorales fragmentados, con partidos disputando el voto de una ciudadanía cansada, el populismo encuentra terreno para campañas con soluciones rápidas, sin explicar cómo se harán realidad. Ahí conviene aprender qué descartar.
La democracia no es abstracta: es un sistema de protección. Límites que obligan al poder a rendir cuentas: jueces que frenan abusos, prensa que investiga mafias, fiscales que persiguen corrupción y ciudadanos que reclaman sin miedo. Sus contrapesos enfrentan al crimen organizado, impiden la captura del Estado, corrigiendo errores económicos antes de que sean irreversibles. En democracia, los gobernantes saben que pueden ser reemplazados; obligados a escuchar y rectificar. Sin límites, el poder no........
