Reflexión política en Semana Santa
Entramos a la Semana Santa y ad portas de un proceso electoral sui géneris, por la cantidad de candidatos presidenciales (36), la cédula de votación que parece un papelógrafo y los casi 10 mil candidatos a diputados y senadores. La población sufre y clama por una paz que no alcanza, por una reconciliación que necesita, pero para cuyo logro se muestra remolona, sin esfuerzo sincero para que se cristalice. Hay hechos que afectan al hombre, que arrinconan a la sociedad en un callejón cuya salida parece tapiada, sin resquicio visible, pero hay una renovación popular que debe de imponerse prontamente. El elector debe escoger entre lo bueno y lo malo; la decisión que tome –de hacer o no hacer– depende de su voluntad. Si esta flaquea y se torna débil, proclive a lo que daña y no a lo que representa bondad,........
