¡A votar despiertos!
Al pergeñar estos renglones, el maremágnum de encuestas y simulacros a una semana de la primera vuelta presidencial producen inevitablemente reticencia. Sea por la llamativa diferencia en los resultados, los cambios en las posiciones entre los candidatos o por el pasado de más de una de las encuestadoras que, a pesar del batacazo que se pegó en anteriores comicios, siguen tan campantes en el mercado y aquí nada pasó. Difícil de creer a estas “fotografías del momento”. A propósito, si estas mediciones basadas en metodologías y muestreos técnicos, con márgenes de error que no llegan a 3 %, resultan finalmente desmentidas por la realidad, pero han influido indebidamente en la decisión del sufragio ciudadano, no merecerían al menos una sanción........
