Burnout, ¡evita quemarte!
Hola a todas y a todos, aquí nuevamente su amiga cincuentona saludándoles con gusto. Hoy quiero conversar con ustedes acerca de uno de esos temas de “moda” que ya forman parte de nuestra vida cotidiana y que vale la pena entender para evitar ser presa sus efectos nocivos: el burnout: un síndrome moderno que tal vez estemos viviendo sin saberlo.
¿Se han puesto a pensar en que, lo que ahora llamamos burnout, la mayoría de nosotros lo vivíamos de chavos sin ni siquiera nombrarlo? Es curioso, porque cuando escucho a las nuevas generaciones hablar de un agotamiento extremo y la necesidad de cuidar su salud física y (especialmente) mental, me da gusto que se haya creado una nueva conciencia, pero también me hace reflexionar en cómo, en nuestra época, todo eso simplemente se ignoraba.
Nosotras, nosotros, de generaciones análogas, crecimos en un mundo donde se trabajaba desde que amanecía hasta que el cuerpo prácticamente colapsaba. No había horario, no había pausa, y tampoco había permiso de quejarse. Los hombres salían a trabajar antes de que sus hijos despertaran y regresaban cuando ya estaban dormidos. ¿Y nosotras? Siempre al pie del cañón, trabajando........
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