Morena y La Luz del Mundo
La libertad religiosa es un derecho fundamental. Cada persona puede de creer en lo que quiera y participar en la vida pública al mismo tiempo. Pero ese derecho termina cuando se convierte en vehículo de impunidad, cuando se usa la fe para cometer abusos, encubrir criminales o negociar favores políticos. Eso es exactamente lo que está ocurriendo entre Morena y la Iglesia de La Luz del Mundo (LLDM).
Esta organización religiosa ha construido una sólida estructura electoral durante décadas, basada en relaciones con prácticamente todos los partidos políticos en Jalisco. De hecho, el actual gobierno emecista de la entidad ha sido objeto de críticas por incluir en el Inventario Estatal de Patrimonio Cultural del Estado y sus Municipios los inmuebles de la congregación, cuyo líder, Naasón Joaquín, es un pederasta confeso, preso en Estados Unidos.
La relación de la LLDM ha sido históricamente con el poder en turno a nivel local. Hoy esa relación es nacional: la iglesia se ha convertido en un socio estratégico de Morena y del obradorismo.
En mayo de 2019, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador permitió que el Palacio de Bellas Artes —símbolo nacional de la cultura— se utilizara por primera vez para un homenaje religioso, nada menos que al líder de la LLDM, Naasón Joaquín García. Semanas después,........
© Expansión
