Sheinbaum no es calderonista
Después del tributo de 29 peces gordos del crimen organizado que Claudia Sheinbaum ofrendó a Donald Trump para frenar los aranceles —lo que finalmente no ocurrió—, varios analistas apuntaron que la estrategia de seguridad de la presidenta se parece cada vez más a la guerra del narco de Felipe Calderón. Es lo peor que podría pasarnos. ¿Pero es verdad que Sheinbaum es calderonista?
Es evidente que existen similitudes en la operación de ambas estrategias. Por ejemplo, la presidenta le puso fin a los abrazos para combatir directamente al crimen organizado. Pero hay diferencias estructurales que separan al claudismo del calderonismo.
Entre quienes ven a la presidenta como calderonista, en su última columna en Expansión, J acques Coste apunta los argumentos más concretos para la discusión. Recupero los tres en los que considero hay mayor divergencia: 1) la supeditación de las prioridades de seguridad de México a los Estados Unidos, 2) la militarización del combate al crimen organizado y 3) la captura de altos mandos criminales.
La supeditación de las prioridades de seguridad de México a Estados Unidos no es un rasgo definitorio de la política de seguridad calderonista. Es una característica histórica de la relación bilateral. A pesar de su discurso nacionalista, López Obrador respetó todos los límites con Estados Unidos y también cedió a sus presiones por tráfico de fentanilo.........
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