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¿Correrá la misma suerte la centroderecha que la centroizquierda? Por Pepe Auth

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02.07.2026

Bien harían Renovación y la UDI en mirar la experiencia de los partidos de centroizquierda para no repetirla avanzando en la ruta hacia la irrelevancia, así como la del Partido Popular de España, que al tomar el discurso de Vox no hizo otra cosa que permitir su crecimiento, proceso que se invirtió sólo cuando retomó su lugar de derecha central hablándole a las mayorías y volvió a disputar el centro de las preocupaciones ciudadanas.

En la coyuntura crítica del estallido social de 2019 y los años que le siguieron vimos cómo la centroizquierda capitulaba frente al avance entonces irrefrenable del Frente Amplio en alianza con el Partido Comunista. No son 30 pesos, son 30 años, fue aceptado por quienes habían protagonizado la experiencia de gobierno continuo más prolongado y exitoso de la historia chilena contemporánea.

Vimos con estupor a actores relevantes de la transición y de las dos décadas continuadas de gobiernos concertacionistas renegando de sus obras y abandonando sus principios y conceptos para subirse a la ola empujada por una generación política que venía a reemplazar a sus liderazgos y a sus partidos para refundar el país o, al menos, rehacer la política progresista desde cero.

Así fue como la izquierda y el centro concertacionista, empujados por el temor, asediados por las redes sociales y acosados por el discurso tonitruante de la alianza PC-FA, terminó haciendo suyas iniciativas que le eran completamente ajenas, como los retiros de fondos previsionales, las acusaciones constitucionales indiscriminadas, la condescendencia frente a la violencia en las calles, la desconfianza radical del mercado y la empresa privada, el fundamentalismo ecologista y la focalización en las minorías en desmedro de la preocupación por las grandes mayorías trabajadoras.

El desiderátum de esta capitulación se expresó en la ausencia de protagonismo en la Convención Constitucional y en el respaldo de todos los partidos de centroizquierda a una propuesta de nueva constitución muy ajena a sus tradiciones e ideología.

La centroizquierda sufre todavía de ese periodo en que perdió el orgullo de su condición y de su historia, y aunque más tarde fue llamada como salvavidas del naufragio del gobierno hijo del octubrismo y se convirtió prácticamente en su columna vertebral, está por verse todavía si consigue recuperar su identidad y su diferencia para ofrecer al país nuevamente una alternativa de gobernabilidad y cambio suficientemente creíble.

La pregunta que nos hacemos es si los partidos de centroderecha agrupados hasta hace poco en Chile Vamos, que........

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