La Plebeyización del Plan Quiroz. Por Cristóbal Bellolio
¿Acaso no le regala el gobierno una victoria decisiva a Parisi, potencial competidor en 2029? Es posible, pero solo así consigue los votos y la narrativa que necesitaba para navegar con relativa calma su proyecto más emblemático, a la espera de que la magia del mercado haga lo suyo y el oficialismo se vea premiado por cumplir su promesa de crecimiento económico.
El acuerdo entre el gobierno de José Antonio Kast y el Partido de la Gente (PDG) en torno al Plan de Reactivación Económica -como debiera llamarse, pues Reconstrucción Nacional sugiere un descalabro que no existe- es un win-win.
Para el gobierno, porque había que evitar a toda costa que se instalara en la opinión pública la idea de un regalo tributario a los más ricos. Es cosa de ver las encuestas: cuando se pregunta por el apoyo al proyecto de “reconstrucción”, el resultado es ligeramente favorable. Cuando se pregunta por la rebaja del impuesto a las grandes empresas, la gente hace una mueca generalizada de asco.
A la derecha le cuesta entender que, si bien el estallido social envejeció mal, la rabia plebeya contra las élites -políticas y económicas- no ha desaparecido. Solo ha cambiado de portador, y es probable que Parisi sea actualmente su mejor vocero. Si el relato que permea es que el plan de Quiroz favorece a los “poderosos de siempre” -como les llamó la reforma tributaria de Bachelet-, entonces bajan los incentivos parlamentarios de aparecer en la foto.
Es cierto que, desde el punto de vista ideológico, la “megareforma” propuesta es enteramente coherente con la derecha que representa Kast. Aquí no hay gato por liebre, y ningún votante de Kast puede sentirse estafado. La derecha cree, con convicción, que la mejor........
