La moda de ser progresista o reaccionario
El mundo progresista se construye en torno a modas. Miles de personas, a falta de una identidad propia, acomodan su ser a un conjunto de fórmulas y lugares comunes que las hacen sentirse superiores. Estos sujetos comparten publicaciones en redes sociales sobre la defensa de los derechos humanos, destacan la bondad de sus propios líderes y recurren a un sinfín de gestos similares para demostrar que son buenos.
Haz de Ex-Ante una de tus fuentes preferidas en Google
Encuentra más de las noticias que importan en tus búsquedas
La representación más palpable es el típico sujeto trillado que repite “Boric fue un presidente muy humano”. Todas sus actitudes públicas parecen orientadas a decir: mírenme, mírenme, tengo conciencia social. Aunque no me pregunten, quiero mostrarles lo bueno que soy. Son, en sentido kantiano, menores de edad en el uso de su razón y su mundo privado puede terminar siendo lo contrario.
La derecha reaccionaria, como un espejo, se constituye en oposición a la moda de turno. Tampoco tiene identidad y ve en lo anterior un ejercicio de buenismo ridículo, incapaz de dimensionar la complejidad de los problemas. La actitud vital de este grupo consiste en llevar la contra y esa tendencia los lleva muchas veces a ser irreflexivos. Si se quiere comprobar el punto culminante de esta actitud, basta con mirar los cortos del programa Los tres........
