Tierra quemada
Dicen los que saben que, además de la lógica perversa del aumento de las temperaturas por culpa del cambio climático, la proliferación de incendios terribles se debe a tres factores clave: el crecimiento urbanístico descontrolado en zonas sin vías de evacuación segura; la falta de gestión de los bosques, que crean grandes cantidades de biomasa; y el despoblamiento rural. Hay que añadir además el problema de la falta de limpieza de la vegetación donde hay torres de alta tensión, o el abandono de las prácticas tradicionales como el pastoreo o la recogida de leña. Y también es una crítica recurrente el exceso de bomberos temporeros en muchas zonas del Estado, a diferencia de las plantillas de bomberos profesionales que hay en Catalunya. No hace falta decir que, además, existe el factor humano de la negligencia o, directamente, la intencionalidad, que completan el anillo de fuego que arrasa de manera trágica.
Con todos estos factores, ¿dónde se acota la responsabilidad política que de ninguna manera puede ampararse en la pura fatalidad? Y es aquí donde, como ocurre a menudo en la política, los números dicen más que las palabras, sobre todo porque dejan clara una realidad........
