Lo de Mazón
“La política es casi tan emocionante como la guerra y no menos peligrosa. En la guerra podemos morir una vez; en política, muchas veces”. Winston Churchill
Hace ya, vayan ustedes a saber cuántos años, conocí a un tipo entrañable, un buscavidas, un hombre sin estudios pero con mucho mundo, que desempeñaba el cargo de bedel de un ayuntamiento de la costa andaluza. Bueno, ese era su ganapán fijo, porque además de eso era sabueso de un diario, regaba el césped de un comisario, arreglaba entuertos varios… y retransmitía partidos de fútbol en la radio local. A esto iba. El personaje, Antonio se llamaba; sin tener conocimientos de comunicación, tenía clarísimo de qué iba la audiencia de su emisora. Tanto que era un espectáculo su forma de dar los resultados… ¡El Roquetas, 1 y el otro, cero! Me acuerdo muchas veces de él, más ahora que vivo en un país en el que políticos, expertos, periodistas y fauna varia le han copiado la fórmula. Aquí lo que importa es el equipo de uno; lo demás son gaitas.
Tras el de la nostalgia, voy a hacer un ejercicio melancólico solamente para ustedes. Hoy día, intentar explicar las cosas, buscar las claves, carece de sentido. Todo es mucho más sencillo: los nuestros y… los de Mazón o bien los patriotas y… los catalanes, o Marlaska y los otros. Cada uno con su marcador. Da igual en qué tema piensen. Antonio, el de Roquetas, creó escuela. Por eso voy a hacer el ejercicio estéril de intentar explicar por qué era altamente improbable que Mazón resultara imputado por las muertes de la........
