Vuelve Mourinho
Poco después de que el Barça —a menudo impreciso en el toque, pero igualmente resolutivo en el gol— se impusiera al Madrit en la final de la Supercopa islámica, el relato del periodismo deportivo madrileño consistió en afirmar que Xabi Alonso, a pesar de jugar con la tacañería del Getafe, había salvado la piel. Esta cantinela fue copiada a pies juntillas por nuestros plumillas de la cosa deportiva, una gente profundamente perezosa que ya lleva demasiado tiempo acostumbrada a informarse a golpe de tuit bufandero y a confundir el charloteo con los hechos objetivos. Es así como, horas después de este vaticinio, Florentino Pérez prescindía de los servicios del técnico guipuzcoano para fichar a otro exjugador con una pinta de funcionario voxista que echa para atrás. De ignorar absolutamente el cambio, los apologetas de la caverna han saludado al nuevo míster como si fuera la reencarnación de Zidane. De seguir así, el madridismo nos regalará mucha alegría.
Esto que os cuento sirve, en primer término, para recordar la pésima calidad de los cronistas del sudor, una agrupación de investigadores privados de pacotilla que han logrado hacer buena a la prensa del corazón. No os soliviantéis; disponemos de........
