Elisenda Alamany, mejor actriz revelación (secundaria)
Ahora que nuestros enemigos han traído unos premios cinematográficos a Barcelona, coincidiendo con dos éxitos recientes enmarcables en aquello que los madrileños viajados llaman “la multiculturalidad” (refiriéndose a las naciones más antiguas de España), sería bueno contraatacar su engreimiento intelectualoide con algún producto estrictamente tribal. Catalunya, el lector lo sabe, tiene peña del cine de una talla gigantesca, pero últimamente hemos podido descubrir una amazona del séptimo arte que, superando el ámbito de la estética, ha conseguido la dificilísima meta de elaborar una cosmogonía propia. Se trata de Elisenda Alamany, alcaldable de Esquerra en Barcelona (gracias a unas primarias de aquellas que practican los ayatolás, sin ninguna alternativa), quien ha revolucionado el mundo del audiovisual con unos vídeos de campaña que han hecho empalidecer aún más el cadáver de nostro señor Béla Tarr.
Se hace muy difícil elegir entre los cortometrajes que Elisenda nos ha regalado los últimos meses, donde la nueva estrella de la pantalla luce haciendo running en la carretera de las Aigües, buscando a alguien que hable catalán entre las manadas de turistas que inundan el Parc Güell o penetrando en el género tan peligroso como necesario de la pornografía, dejándose filmar con su descendencia (femenina), diciéndole frases tan poco ensayadas como “mamá ha pedido a........
