La tragedia de los ministros-candidatos
La política será muchas cosas, pero no es un concurso de popularidad, ni tampoco Miss Universo. En la elección de quién nos representa a nosotros, ciudadanos, intervienen muchísimas cosas, factores abundantes: por no ser, la política no es tampoco meritocrática. No llegan a muchos puestos ni los más listos ni los más preparados. No existen cuotas para asegurarse de que la representación sea realmente representativa: la clase política y la mediana o moda española se parecerán, seguramente, lo que un huevo a una castaña. Hay muchos más rentistas entre los políticos que entre........
