Instrucciones para sobrevivir al fin del mundo
Lo primero de todo es aceptar una noción elemental, y es que el fin del mundo nunca llega con la puntualidad que se le presupone a un evento tan importante. Siempre aparece con un cierto retraso o, peor aún, llega demasiado pronto y le pilla a uno quitándose el pijama. Por eso, la primera instrucción consiste en no esperarlo sentado. Si todo se va a terminar, es conveniente que lo haga mientras estás ocupado en cualquier otra cosa más razonable, como preparando un café o........
