La democracia después del balotaje
La ciencia política contemporánea distingue entre dos fenómenos que suelen confundirse: la polarización ideológica y la polarización afectiva. La primera es consustancial a la democracia y expresa los desacuerdos racionales que naturalmente surgen en una sociedad pluralista. La segunda, en cambio, es un fenómeno sociopsicológico que erosiona la democracia: el adversario deja de considerarse alguien errático para convertirse en una amenaza moral que debe descalificarse, excluirse o neutralizarse.
En el libro “Cómo mueren las democracias”, sus autores sostienen que este tipo de polarización es uno de los factores que socavan los consensos básicos de la democracia liberal. El problema no es solo que convierte la política en un juego de suma cero, sino que debilita dos pilares fundamentales de la tradición republicana: la tolerancia mutua —aceptar........
