El hombre que no amaba a México
En la mira del gobierno de Estados Unidos, investigado por temas de narcotráfico, con la visa estadounidense cancelada y en la parte final de su gobierno --en el que se avizora una derrota para Morena en su estado en 2027--, el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, es lo que bien podría llamarse uno de esos políticos pragmáticos, conversos y cuyas “convicciones” se acomodan y se alinean siempre al lado de quien tenga el poder.
El gobernante morenista, que dijo casi “sudar agua bendita”, como respuesta a la información del periodista Steve Fisher de Los Angeles Times, que afirma que Durazo está siendo investigado por participación en el tráfico de drogas y que eso habría provocado la cancelación de su visa de turista y el otorgamiento de un permiso especial para ingresar al territorio de Estados Unidos llamado “Significant Public Benefit Parole”, que se otorga solo a personas que “cooperan con el gobierno de Estados Unidos en beneficio del pueblo”, nunca mostró el documento de su visa.
Su respuesta fue rebatida por el periodista angelino, que reafirmó la veracidad de sus fuentes y sostuvo que, sin poder afirmar que el gobernador sonorense esté o no cooperando con el gobierno de Estados Unidos, el permiso “Parole” es generalmente otorgado a extranjeros que “es aprovechado para personas que no tienen visa pero que necesitan entrar al país para cooperar con autoridades estadounidenses, para declarar ante un gran jurado o para proveer evidencias de alguna persona bajo investigación. Incluso, Fisher afirmó en una entrevista con la periodista Azucena Uresti en Radio Formula, que cuando Durazo ha entrado a ese país --donde es tratado de cáncer de tiroides en la clínica Mayo, de Pohenix--, lo hace con ese permiso e incluso “cuando llega a la frontera con Estados Unidos, a veces es escoltado por autoridades desde la frontera hasta que llega a su destino”.
Formado políticamente en el viejo régimen del PRI, en donde su máximo logro fue haber sido secretario particular del asesinado candidato Luis Donaldo Colosio, Durazo abandonó sus convicciones priistas en medio de rumores y leyendas negras, que nunca le fueron probadas, de haberse quedado con un millón de dólares en efectivo que estaban guardados en la oficina del candidato presidencial del PRI y que, según el mito, desparecieron de la caja fuerte tras el magnicidio de Lomas Taurinas.
Para el año 2000, alejado ya del PRI, cambió sus convicciones para sumarse a la ola panista que llevó a Vicente Fox a la Presidencia de la República y fue vocero en la campaña y secretario particular del primer presidente panista en la historia del país. Se convirtió en artífice y consejero del fallido “gobierno del cambio” y su relación con Fox se fracturó cuando, después de haber contraído matrimonio con su vocera Martha Sahagún, el presidente de las botas comenzó a impulsar la alocada idea de postular a su esposa como candidata presidencial por el panismo.
Argumentando un desacuerdo con la pareja presidencial y con su jefe el presidente, Alfonso........
