Cuando el crimen cobra impuestos
Hay un momento en que la extorsión deja de ser un delito y se convierte en un problema de Estado. Ese momento llega cuando millones de mexicanos descubren que, para poder trabajar, deben pagar dos veces: una al gobierno y otra al crimen organizado.
Ese segundo cobro no financia escuelas, hospitales ni carreteras. No fue aprobado por ningún Congreso ni está previsto en ninguna ley. Es simplemente el precio que imponen quienes han logrado disputar al Estado una de sus funciones más elementales: permitir que las personas vivan, produzcan y comercien en paz.
Durante años pensamos que el principal desafío de seguridad era el narcotráfico. Sin embargo, la extorsión revela un problema mucho más profundo. El narcotráfico puede existir incluso en democracias consolidadas. El contrabando también. El lavado de dinero atraviesa prácticamente todas las economías del mundo. Pero la........
