¿O somos tibios, o somos consecuentes?
Han sido días arduos, cargados de odio y polarización por ambas orillas. Frases como «estafador de estafadores» y «delincuente drogadito y miserable» retumban todavía en la memoria colectiva. El 21 de junio se acerca como una fecha que pasará a la historia: Colombia elige en segunda vuelta a su próximo presidente de la República.
El debate televisivo tan esperado tiene nombre: Iván Cepeda le lanzó el guante a Abelardo De la Espriella; vamos a ver si lo coge. No está fácil para ninguno de los dos. Los números de la primera vuelta son elocuentes: De la Espriella obtuvo 10.361.499 votos; Cepeda, 9.688.361. De los 41.421.973 ciudadanos habilitados para sufragar, no votaron 17.443.669. Una abstención significativa.
Son dos modelos radicalmente distintos los que exponen los candidatos: Cepeda propone alejarse del extractivismo, fortalecer el agro, hacer efectiva la jurisdicción agraria y volcar el presupuesto hacia la inversión social. Insistiendo en convertir a Colombia en........
