El desastre será anunciado
No dragar el Canal del Dique no es una omisión técnica ni un simple retraso administrativo: es una irresponsabilidad histórica. Las consecuencias no serían hipotéticas ni lejanas; serían inmediatas, previsibles y profundamente dolorosas para Cartagena, los municipios ribereños y todo el Caribe colombiano.
El Canal del Dique es una arteria vital. Cuando no se mantiene, deja de ser solución y se convierte en amenaza. La acumulación de sedimentos eleva el riesgo de desbordamientos e inundaciones, como ya lo hemos vivido. Miles de familias quedarían expuestas a perderlo todo: viviendas, cultivos, animales y medios de subsistencia. No es un escenario de miedo, es un antecedente comprobado que el país no puede seguir ignorando.
El impacto ambiental sería devastador. La Ciénaga de la Virgen, la Bahía de Cartagena y........
