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Puertos, poder y conflictos: La rivalidad Arabia Saudita-Emiratos y el dilema de Trump

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20.12.2025

Hace unos días, en Yemen, un grupo separatista del sur —el Consejo Transicional del Sur (STC), apoyado por Emiratos Árabes Unidos (EAU)— lanzó una ofensiva relámpago y tomó el control de provincias clave como Hadramaut, la región más grande y rica del país. El problema es que esta ofensiva desplazó a facciones alineadas con Arabia Saudita y debilitó al gobierno yemení reconocido internacionalmente. Además, provocó la retirada de tropas saudíes de Adén y, en la práctica, el colapso de la autoridad del gobierno en el sur. Con frecuencia se habla de las monarquías del Golfo, como Arabia Saudita y EAU, como si fueran aliados incondicionales. Sin embargo, la rivalidad y la competencia entre ambos países es profunda. Yemen es uno de los escenarios donde esto se hace evidente. Sudán es otro. Pero hay mucho más de fondo. Este tema representa un enorme reto para Trump y la visión que tiene para esa región y muchas más. Revisemos algunos apuntes al respecto.

1. En el centro de la rivalidad se encuentra la competencia estratégica por puertos, comercio y espacios de seguridad. Ambos países se autoperciben con las capacidades y el poder necesarios para jugar el rol que, a su juicio, este momento histórico les exige. En este terreno, las personalidades importan. El actual presidente de EAU, Mohamed bin Zayed (MBZ), emir de Abu Dabi, mantuvo durante años una relación cercana —incluso de mentor— con el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman (MBS). Sin embargo, a medida que ambos fueron acumulando poder en sus respectivos países, la relación se volvió más tensa y crecientemente competitiva. Bin Zayed, por su parte, no acepta de manera automática el liderazgo saudí ni quiere aparecer subordinado a la agenda de MBS.

2. Ese distanciamiento alcanzó un punto muy visible en 2024, en un episodio muy comentado que fue leído como una señal política deliberada de MBZ frente a MBS, más que como un simple problema de agenda. Arabia Saudita había organizado en Riad una reunión de alto nivel con líderes árabes y socios internacionales, centrada en Gaza, la seguridad regional y el reposicionamiento saudí como eje diplomático del mundo árabe. A diferencia de encuentros previos —en los que MBZ solía estar presente—, el presidente emiratí no asistió ni envió una delegación de primer nivel. Esto contrastó con la fuerte visibilidad que MBS........

© El Universal