La inexplicable ratificación de Garduño en Migración
Este lunes se cumplen 105 días de que el Instituto Nacional de Migración (INM) opera con dos titulares: el impresentable Francisco Garduño y Sergio Salomón, designado como nuevo director por la presidenta Claudia Sheinbaum.
La trascendencia de sus funciones, y las necesidades, obligó a implementar un largo periodo de “transición”. Sin embargo, el discurso para mantener en el cargo a Francisco Garduño ha sido sólo un blindaje para superar los procesos penales en los que está involucrado, toda vez que la estructura de esa oficina ha desaparecido del organigrama de la Administración Pública Federal.
Desde el pasado 8 de octubre de 2024, la Presidenta anunció oficialmente que Sergio Salomón Céspedes, el exgobernador de Puebla, asumiría dicha posición, aunque a más de tres meses de ese fin de semana del 14 de diciembre, cuando entregó la administración al morenista Alejandro Armenta, no ha podido tomar las riendas de sus nuevas responsabilidades, simple y sencillamente porque las presiones migratorias de Estados Unidos y la protección del gobierno de López Obrador lo han hecho un mal necesario.
Las fuentes consultadas coinciden en que fue el propio Garduño quien informó en primera instancia a Salomón Céspedes que se mantendría algunos meses más en el cargo “por instrucciones directas del expresidente Andrés Manuel López Obrador”. Sheinbaum le confirmó posteriormente a su colaborador dicha decisión, al argumentar una reestructuración del INM, que en breve será sustituido por otro organismo que llevará por nombre Instituto de Apoyo a la Movilidad Humana.
Al final de cuentas, la decisión no fue tan complicada para la actual mandataria. Si bien el asunto abona a esos rumores de que existe una marcada subordinación a los........
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