El México real que no pudo ocultar el Mundial
Vanessa Gámez, madre de Ana Amelí, desaparecida hace casi un año en el Ajusco, lo dijo con una dolorosa claridad durante las protestas alrededor de la inauguración del Mundial: “No estamos en contra del deporte, no venimos a manifestarnos de forma violenta, el Estado ya ha ejercido mucha violencia contra nosotras, pero se han invertido millones en una fiesta mundialista cuando tenemos 133 mil desaparecidos”. Tiene razón, miles de desaparecidos sin voluntad política y sin recursos financieros para encontrarlos.
Esa frase debería bastar para desarmar cualquier intento de descalificar a quienes salieron a la calle. Las madres buscadoras no fueron a arruinar una fiesta. Fueron a recordarle al mundo, que mientras México presume estadios, pantallas y discursos de orgullo nacional, miles de familias siguen buscando a sus hijos con sus propias manos.
Hay recursos, coordinación y voluntad política para organizar espectáculos globales; para quienes buscan a........
