La reforma fracasó… el riesgo sigue
Ayer, la reforma electoral que presentó la presidenta Sheinbaum fue rechazada por no alcanzar la mayoría calificada necesaria para aprobar las enmiendas constitucionales. Obtuvo 259 votos a favor (únicamente de los diputados de Morena) y 234 en contra (del resto de los partidos).
Igual que ocurrió en diciembre de 2022 con el llamado Plan A, la propuesta fracasó al pretender ser una imposición unilateral del gobierno y su partido y no el resultado de una construcción colectiva con el resto de las fuerzas políticas. La soberbia, el dogmatismo, la testarudez, la falta de pericia política y la ausencia de vocación democrática —que supone la natural y permanente tendencia a construir acuerdos— llevó al morenismo a pretender imponer, una vez más, su propia voluntad, en vez de propiciar y edificar consensos con los demás (en lo que ya es una clara vocación y parte de su naturaleza).
Quien pretende imponerse arbitrariamente a los demás se merece, sin duda, tener ese resultado.
El problema es que los autoritarios no descansan y tal........
