¡Y dale con lo mismo!
Desde que López Obrador llegó al gobierno se ha venido repitiendo hasta el cansancio una mentira con la que se han sustentado todos sus intentos de reforma electoral (que, en realidad, han buscado minar la autonomía del INE y la integridad de los procesos electorales): que las elecciones en México son las más caras del mundo.
Se trata de una cantaleta, falaz, que todavía hace un par de días, la presidenta Sheinbaum retomó como eje de la iniciativa de reforma que, dijo, presentará (ahora sí) la próxima semana. “Que disminuyan los costos porque México tiene las elecciones más caras del mundo”, dijo apenas el martes pasado.
En los últimos siete años y medio sólo una vez López Obrador se atrevió a presentar en su conferencia matutina una gráfica con datos comparados —incorrectos e incompletos— con los que pretendió justificar esa descalificación al sistema electoral mexicano. Sheinbaum ha seguido el mismo libreto gastado y mentiroso, sin ofrecer ninguna evidencia y........
