Fanáticos
No me gustan los fanáticos en la política, en la religión ni en el deporte. Es más, me producen miedo. El fanático es aquel que cree que su verdad es la verdad, que su adhesión a una causa, credo o equipo lo legitima no solo para despreciar a los otros, sino incluso para perseguirlos y en el extremo aniquilarlos. Es refractario a las necesidades y planteamientos de aquellos que no están alineados con él y los suyos. Suele ser rígido, impermeable, grosero y en no pocas ocasiones, violento. La intolerancia lo acompaña como una segunda piel y es capaz de todos los excesos.
En política, los fanáticos de izquierda y derecha, religiosos y militaristas, han cometido crímenes indecibles. A nombre de los más diversos idearios no han faltado los que persiguen a los disidentes, encarcelan a sus opositores e incluso asesinan a aquellos no sometidos a sus designios. Cárceles, campos de concentración, salas de........
