La vida no espera, pero el sistema sí
Hay un problema del que poco se habla en el sistema financiero: muchas veces no fallamos por falta de cobertura, sino por algo más básico: llegamos tarde. Tarde para la cosecha. Tarde para el inventario. Tarde para la decisión que no podía esperar. Y cuando llegamos tarde, el producto deja de ser una solución.
En Colombia, seguimos midiendo el sistema por cuántas cuentas se abren o cuántos créditos se desembolsan. Son datos necesarios, pero insuficientes. La pregunta de fondo no es cuántos acceden, sino cuántos reciben una solución en el momento en que realmente la necesitan.
Ahí es donde el problema deja de ser de cobertura y se vuelve de comprensión. En una vereda donde la señal es intermitente y la cosecha depende del clima, un crédito no es un producto financiero. Es la diferencia entre sembrar a........
