Corregir la discriminación es, según la Corte Suprema
Pauli Murray, una de las abogadas afroamericanas más importantes en la historia de Estados Unidos, solía decir: "Como estadounidense, heredo la magnífica tradición de una marcha interminable hacia la libertad y hacia la dignidad de toda la humanidad." La escribió en 1945, en un país donde todavía se le negaban derechos elementales por el color de su piel y por su condición de mujer. La frase revela la convicción profunda de que la grandeza de Estados Unidos no residía en lo que era, sino en lo que prometía ser. Que la Declaración de Independencia, con su proclamación de que todos los seres humanos son creados iguales y dotados de derechos inalienables, era una deuda pendiente que la nación tarde o temprano tendría que cobrar.
Murray dedicó su vida a cobrar ese cheque. Estudió derecho en Howard University con la intención de destruir las leyes de Jim Crow y sus argumentos jurídicos se convertieron en la piedra angular de casos históricos como Brown v. Board of Education. Al final de su vida, a los 62 años, se convirtió en la primera mujer afrna ordenada sacerdotisa en la Iglesia Episcopal.........
