¡Cartageneros, la suerte está echada!
Lo de la histórica Plaza de la Aduana para recibir al candidato Abelardo De la Espriella fue sencillamente apoteósico. Ni en tiempos de López Michelsen, ni en épocas de Luis Carlos Galán, cuando estaba en pleno esplendor, llenaron esta emblemática plaza cartagenera. El lleno era tal que no solo copó la Aduana, sino también la Plaza Pareja y la de los Coches.
Qué fervor, qué entusiasmo, cosa nunca vista. De la Espriella no es solo un muy buen candidato, sino que la campaña invita al entusiasmo, la publicidad es absolutamente agradable y exitosa, muy alegre, fuera de lugar, muy distinta de todo lo que conocíamos en este tema de campañas electorales.
El entusiasmo fue frenético, las camisetas........
