El rey de España, la diplomacia y el deporte
La visita de Felipe VI a México representa un nuevo caso en el que el deporte sirve como conducto para beneficiar las relaciones diplomáticas entre países. Significó una importante distensión simbólica que ayuda a normalizar los vínculos oficiales con una nación que nos importa política y económicamente, con la que se produjo un alejamiento, a mi juicio innecesario, a raíz de la solicitud de una petición de perdón por las atrocidades de la Conquista.
Sinceramente creo que los perdones simbólicos por los abusos del pasado abonan poco a la solución de los problemas presentes; algunas veces pueden reabrir heridas o llevar a situaciones absurdas. Imaginemos al rey español en Palacio poniendo una rodilla en el suelo y pidiendo formalmente perdón, y qué, ¿bastaría con........
