Lo que nos dejó el Mundial
Amable lector(a), cuando usted lea estas líneas, el Mundial habrá terminado. España levantó la copa y los analistas deportivos estarán explicando por qué el campeón ganó exactamente como tenía que ganar.
Durante unos días más veremos repeticiones, discutiremos goles y lamentaremos errores. Después, volveremos a la normalidad… pero no del todo.
Porque un Mundial, además de un campeón, deja imágenes, conversaciones, personajes y momentos que terminan incorporándose a nuestra memoria, incluso a la de quienes aseguran que el futbol no les interesa.
Este fue el Mundial más grande de la historia. Participaron 48 selecciones y se jugaron 104 partidos en México, Estados Unidos y Canadá. Parecía demasiado futbol y tal vez lo fue.
Funcionó porque el Mundial conserva una capacidad única: conseguir que millones de personas suspendan voluntariamente su rutina para mirar lo mismo al mismo tiempo.
Durante estas semanas modificamos horarios, pospusimos reuniones, buscamos pantallas y comenzamos conversaciones con una pregunta elemental:
No hacía falta decir cuál.
México no llegó a la final ni alcanzó esas........
