Jürgen Habermas: muere un grande
Hoy murió Jürgen Habermas. Con él se va uno de los últimos grandes filósofos públicos del siglo XX, alguien que dedicó su obra a una pregunta que sigue siendo urgente: cómo sostener una sociedad racional después de Auschwitz.
Yo tenía lista otra columna. Iba a escribir sobre la reciente película sobre los juicios de Núremberg. Tenía claro incluso el tono: algo más bien administrativo, casi técnico, sobre el papel del papeleo, de los archivos, de las estructuras burocráticas que hicieron posible el funcionamiento del régimen nazi.
Pero la noticia de la muerte de Habermas me detuvo.
Volví a pensar en la película, sí. Pero ya no desde ese ángulo administrativo. La pregunta cambió: ¿qué es realmente lo que permite que la barbarie ocurra?
Sin revelar demasiado de la película, hay algo que lentamente se vuelve evidente: la maquinaria administrativa no basta para explicar la matanza sistemática. El problema no es solo el papeleo, ni el expediente, ni el procedimiento.
El problema es algo más inquietante: la obediencia.
Esto ya lo había señalado Adorno. Después de Auschwitz insistió en que la pregunta central debía ser cómo evitar que algo así se repitiera. Y su respuesta fue, en........
