Las mujeres y el poder
Uno de los afrodisiacos más poderosos es el poder. Algunas mujeres sienten una atracción especial por los hombres poderosos, los que acumulan una enorme riqueza, los que se atreven y son capaces de lanzarse con decisión a una aventura. Y muchos de los hombres del poder —como ocurre con los jefes de grupos criminales— se sirven de esa condición para poseer a mujeres que son deseadas por otros hombres: modelos, actrices o reinas de belleza que resultan una especie de trofeo.
En los años de la post revolución, los jefes políticos, lo mismo en puestos de gobierno que en la conducción de las centrales obreras —como la CROM de Luis N. Morones— solían tener como amantes a las artistas de la época: las coristas de los teatros, las actrices de la incipiente industria cinematográfica. Le atribuyen al expresidente........
