La doble traición de Morena
Hay una operación en curso en México que no requiere armas ni sicarios: se libra con teclados, formatos y clasificaciones administrativas. No mata, pero borra. No sicariatos, pero desaparece cifras. Es la operación de convertir un homicidio doloso —un asesinato con toda la intención— en un homicidio culposo, en un “hecho por determinar”, en cualquier categoría que no engrose la estadística que más le duele al gobierno de Morena: la de los asesinatos que su estrategia de seguridad no ha logrado frenar.
Cada mes, el discurso oficial repite el mismo estribillo: la violencia baja, los homicidios disminuyen, la estrategia funciona. Y cada mes, quienes revisan los expedientes, las actas del Ministerio Público y los registros estatales encuentran la misma incomodidad: los números no cuadran con los cuerpos. Familias que denuncian........
